lunes, 1 de mayo de 2017

Todos somos Vulnerables


8 de abril de 2017

"La vulnerabilidad es el núcleo, el corazón, el centro, de la experiencia humana significativa"

Nadie puede creer a cierta altura de la vida que nuestro personaje humano es invulnerable.

Todos somos humanamente vulnerables aunque  pasemos nuestras vidas tratando de negarlo.

Una de las cosas más curativas que a nivel individual podemos hacer es reconocer nuestra vulnerabilidad.

Porque aunque ansiamos el amor… el miedo hace que pongamos corazas a nuestros corazones impidiendo que ese flujo nutritivo  se expanda, se vierta hacia fuera y retorne auto alimentándonos…por miedo…por temor a ser heridos, como seguramente seremos un día u otro…

Todos hemos sido heridos y tenemos miedo de ser heridos de nuevo. Y asumir lo que es inevitable en esta experiencia humana lleva a abrirnos aun reconociendo esta vulnerabilidad que nos permite sentirnos y sentir, a pesar del eventual dolor que pueda acarrear.

¿Por qué?...porque absolutamente todos…

Deseamos alguna vez ser diferentes…

Hemos sentido la vida como una carga demasiado pesada…

Hemos sido juzgados, a veces sin compasión, y todos hemos juzgado a otros…

Nos hemos considerado inadecuados para una tarea ya veces hasta para la Vida. ..

Nos hemos  pensado…locos,  minimizadamente avergonzados e ineptos, y deseamos fervientemente que nadie nos vea cuando nos sentimos así….

Hemos sido verdaderamente despiadados con nosotros mismos. ..

Fuimos considerados egoístas y sin embargo siempre estábamos haciendo lo mejor que podíamos.

Todos llevamos una sensación de parecer ante otros  invisibles, no oídos y no valorados.

Todos conocemos esa veta de malestar que no queremos reconocer.

 Y todos hemos experimentado  el tipo de miedo que nos hace difícil respirar.

Estamos profundamente temerosos de que otras personas vean lo que verdaderamente sucede dentro de nosotros  porque estamos seguros de que seremos rechazados y nos quedaremos solos.

También tenemos miedo de ver lo que está sucediendo dentro de nosotros, lo que nos lleva a mantenernos ocupados en nuestras actividades mundanas  en lugar de abrirnos  y vivir de nuestra autenticidad.

Sí…todos pasamos mucho tiempo pensando en cómo debería ser la vida en lugar de abrirnos a ella tal como es.

Luchamos…y a la vez anhelamos abrir el corazón y estar presentes ante la Vida.

Y es que todos somos una exquisita mezcla de oscuridad y luz, absolutamente perfectos en nuestras imperfecciones. Al no ver la verdad de esto, tratamos de controlar el incesante flujo de cambio que es la Vida. Esto interpone un velo entre nosotros y lo que anhelamos más profundamente: una experiencia directa de Vida.

Sí…somos vulnerables…pero algún día tenemos que dejar caer las corazas y abrir el corazón a pesar de todo. Reconocernos vulnerables es a la vez reconocer que todos con los que nos relacionamos aún por un segundo son tan vulnerables como nosotros mismos…y a partir de allí la compasión florece sin límites.

Eso es algo que nos hermana y opaca todas las discriminaciones que levantamos contra nuestros semejantes. SEMEJANTES… ¿recuerdas?...son todos semejantes a nosotros, parecidos, movidos por los mismos vientos y sostenidos por el mismo Espíritu.

Semejantes en vulnerabilidad, en temores, en corazas que algún día caen y nos dejan al desnudo…al desnudo para re-encontrarnos con nuestra verdadera fortaleza, que se parece mucho a…Amor incondicional a toda Vida…aún a la que parece manifestarte como distinta.

Descubrir nuestra propia vulnerabilidad nos hace posible re-conocerla en los demás con bondad y comprensión…aún si sus puntos de vista son diferentes a los nuestros.

La vulnerabilidad reconocida es otra herramienta que sirve para crear puentes y derribar muros.

Es parte de la auto-curación…y por ende, la curación de un planeta…vulnerable y digno de cuidado…y a la vez SOSTENIDO POR LA SABIDURÍA DEL ESPÍRITU.

Tahíta.

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