jueves, 5 de enero de 2017

PRESENTES PARA LA VIDA


¿Cómo han sido las fiestas para ti?

¿Llenas de alegría y risa?

¿Has sentido ira, juicio, angustia y tristeza?

¿O tal vez una mezcla de ambas cosas, agradables e incómodas?

 ¿Y qué está pasando por  tu mente alrededor del Año Nuevo que ha comenzado? ¿Te estás atormentando estableciendo objetivos?

En este viaje de la Vida, es relevante tomarnos un tiempo para darnos cuenta que todo lo que ansiamos (tal vez un cuerpo más delgado, un padre más amable, un compañero diferente, etc.), no se compara con el anhelo de  simplemente ser.

A pesar de que es una de las cosas que más profundamente  cura a un ser humano, la mayoría de nosotros no sabe cómo Ser.

Hemos olvidado cómo Ser. Nuestras mentes suelen estar ocupadas planeando lo que va a suceder, volviendo continuamente a lo que sucedió y luchando con todo lo demás en el medio de ambas cosas.Sin darnos cuenta de que ESO que está en el medio, el presente, es el único ámbito en el que podemos SER.

 Nos encanta adquirir y hacer, arreglar y lograr, alcanzar y averiguar. No hay nada malo en esto excepto cuando nos corta  la asombrosa curación de simple Ser.

Tomémonos  un momento, o tal vez incluso unos minutos, para permitirnos una larga y profunda respiración y simplemente ser.

 Todos los millones de momentos de nuestra Vida nos han traído a este momento: el único momento que importa en nuestra vida entera. Estemos lo más presentes posible ahora.

Tal vez ni siquiera lo intentaste. O lo intentaste y tu mente tomó el control, hablando de lo aburrido que es, o de que no sabes cómo hacerlo o que no lo estás haciendo bien.

 Tal vez sólo se desvió en una corriente de pensamientos.

Nuestros pensamientos ponen un velo entre nosotros y el momento vivo de nuestra vida. Cuando aprendes simplemente a ser, comienzas a descubrir momentos en los que tu mente, tu cuerpo y tu corazón están todos en el mismo lugar al mismo tiempo.

Cuanto más nos abramos a lo que está presente, dentro y alrededor de nosotros en este momento, más conectados nos volvemos, viviendo desde la Fuente dentro nuestro que tiene toda la claridad, paz, sabiduría y alegría que anhelamos.

Todos hemos estado tan lejos de nuestras vidas, perdidos en la actividad de nuestras mentes, que la mayoría de nosotros no sabemos cómo estar presentes para nosotros mismos.

 No sabemos cómo estar presentes para la vida.

 En nuestra desconexión de nosotros mismos y de nuestras vidas, muchas cosas se convierten en un sustituto de la alegría de Ser… como por ejemplo, creer que todo estará bien si encontramos el compañero perfecto, si obtenemos dinero para comprar el coche soñado, o si  perdemos suficiente peso como para “caber” en la ropa de los años pasados.

 Pero nada desde el exterior puede saciar nuestro anhelo más profundo.

Lo que realmente anhelamos es estar despiertos para la Vida y experimentar la alegría de estar en casa, dentro de nosotros.

Es importante entender que Ser no se trata de perder nuestro poder de actuar, ni de perder todo el control.

 A pesar de que a primera vista parezca algo pasivo como estar a merced dela vida…en realidad  se trata de un compromiso apasionado con la Vida TAL COMO LA VIDA ES AHORA.

Es vivir respondiendo en lugar de reaccionando.

 Cultivar el Ser es estar muy activos y alertas, escuchando y aprendiendo de cada experiencia que llega.

Démonos permiso para comenzar por pequeñas cosas.

 Permitámonos durante el día hacer una pausa, abriéndonos a una larga y lenta respiración y luego notemos la vida. Observemos las formas, los sonidos, los colores, las sombras y la luz. Observemos nuestro cuerpo, siendo curiosos acerca de las sensaciones que juegan en  él ahora mismo.

 Permitamos que la  mente se interese en este momento. Este momento es diferente a cualquier otro momento de nuestra vida.

 A pesar de que la mente probablemente tome el control rápidamente, incluso unos pocos segundos de estar realmente aquí para la vida es muy importante.

Cada tanto, encontremos nuestro camino fuera del laberinto de la mente, reiniciando una relación viva, curiosa y sincera con la vida.

Ella nos mostrará facetas inimaginables de las que aún somos inconscientes.

¡Un abrazo desde la Vida Una!

Tahíta

domingo, 1 de enero de 2017

Dios se ríe de nuestros Planes


 

Especialmente en lo que llamamos “fines de ciclos” nos invade la desesperación por planificar lo que llegará y tratar de manipularlo y dirigirlo todo.

La mayoría de páginas a la que me suscribo acaba éste año con una retahíla de “tips” y modos de acabar el año y cómo  abordar el próximo.

No hay nada por planificar.

No hay cómo adelantarnos a lo que no sabemos cómo se presentará.

Al río hay que cruzarlo cuando estamos frente a él, no un kilómetro antes. Cuando llegamos a ese río que desconocemos recién allí nos daremos cuenta si hay puentes, si podemos saltar de piedra en piedra, pasarlo nadando o caminando con los zapatos en la mano.

La vida es inédita en cada tramo. No podemos planear minuciosamente los detalles…solo observarla minuto a minuto y aceptar lo que llega, modificando lo que podemos y creemos necesario y experimentando lo que es.

Dios se ríe de nuestros planes. La Fuente, el Espíritu, el campo…o como quieras llamarlo, les pasa a nuestros planes el plumero de LO QUE ES.

No quiere decir que no tengamos aspiraciones.

Cada deseo de crecer, de sentirse más seguro y ser más feliz es un deseo natural, es una puerta a la motivación interna que tenemos que abrir.

  Sin embargo, sea lo que sea que nos toque enfrentar: somos capaces de hacerlo.

No necesitamos de antemano  saber “cómo se va a solucionar” algo. Como sea que lo haga…NO PUDO SER DE OTRA MANERA.

La pregunta del “como sucederá” es una pregunta que nos roba tiempo y energía.

 La vida sabe cómo lo hará, nos envíe o no señales al respecto. No necesitamos recurrir a un adivino, gurú, runas, astrología o algo parecido en la desesperación de adelantarnos y saber lo que vendrá….En esa desesperación por adelantarnos…NOS PERDEMOS EL AHORA…que nunca recuperaremos.

Se sufre más por la incertidumbre de no saber que por  lo que llega, aunque… NO SABER…es una posición maravillosa ante la creatividad del momento presente y la única postura sincera ante la avalancha de información, creencias y  fuerzas externas que terminan por agobiarnos.

“No saber” es un vacío saludable en el que podemos descansar, aquietarnos y  permanecer “siendo”, no pensando en cómo son o deberían ser las cosa que  nuestra alma planificó.

Cuando hemos tenido ausencia de algo que es importante para nosotros, es porque no hemos vibrado a la altura de eso que deseamos concretar. Cualquier otra perspectiva interna que no sea elevarse en vibración, no resultará útil y mucho menos angustiarse con querer saber el “cómo” se hará.

 El Universo tiene maravillosas maneras de hacernos llegar lo que nos tiene que llegar.

 La vida…es impredecible.

En lugar de gastar tanta energía queriéndonos adelantarnos a lo que se presentará y llenarnos de angustia o ansiedad, tendríamos que poder estar en incertidumbre con una expectativa relajada, sabiendo que todo está sincronizado perfectamente desde la Fuente.

No digo que sea fácil para nuestro yo humano…pero es perfectible. La aceptación y la confianza en un poder trascendente cuenta con escalones infinitos en sus aspectos humanos.

Deja que la Vida viva a través de ti…relájate y sabe que todo está sincronizado y armonizado más que por azar.

La meta más importante es  llegar a percibir que la Voluntad de la Vida que vive a través de nosotros es la única Voluntad válida…

“Padre…que se haga tu voluntad (la de nuestro espíritu)…no la mía  (la del yo pequeño o ego)”

¿Recuerdas?...

 

DESDE ESA VOLUNTAD TE ABRAZO!

Tahíta