miércoles, 19 de octubre de 2016

CAOS Y AMOR – por Tahíta


6 de octubre de 2016

El caos es inevitable en el Universo…es preludio de Buenas Nuevas…de cambios trascendentes…sin embargo, siempre intentamos evitarlo. Si tan siquiera lo viéramos de esa forma, como un remolino sagrado del cual emergerán  infinitas posibilidades, vislumbraríamos que de él se genera el equilibrio que finalmente se instala tras etapas de inestabilidad. El equilibrio nace del caos…no puede nacer del balance. Confiemos en el orden divino.

Ninguna persona puede ser un paradigma a seguir inequívocamente, ni siquiera un maestro, ningún patrón nos encasilla en la certeza…ninguna creencia se establece como indudable y totalmente cierta. Podemos resonar con algo de ello, pero siempre es un afuera limitante…un afuera que podemos trascender cuando, a pesar del caos de sentimientos, pensamientos y programas nos plantamos dispuestos a  movernos fuera de lo aprendido, de solsticios y equinoccios, de tormentas magnéticas y síntomas de ascensión (?), de todo cuanto no sea experimentar como podamos la Vida, siendo observadores y a la vez protagonistas, guionistas, actores y escena…

Nuestra Vida es fruto del plan de nuestra Alma…y lo que llega, llega a tratar de despertarnos…el Orden Divino se manifiesta aún en el caos…y aunque no nos percatemos. Así que antes de resistirnos continuamente, gocemos de la paz que da el rendirnos al presente, al Poder oculto detrás y al regalo que cada experiencia trae. ¿Aún a lo doloroso?...AÚN. Todo tiene un PARA QUÉ…y moverse con esa FE es el mejor sedante.

La Vida tiene en sí un propósito…pero nos aferramos a la mente para descifrarlo, como si se pudiera…y no se puede. La mente es maravillosa para algunos usos pero no en estos casos puntualmente trascendentes…así que solo podemos dejar de etiquetarnos…que si vinimos para esto o para lo otro…VINIMOS A VIVIR. Lo demás deja que sea.

Disuelve la idea de caos en el AMOR…desde el caos sagrado gotea el amor divino, para bien.

La aceleración energética en la que estamos inmersos se sobrelleva en Amor o se sufre en miedo.

Elegir el miedo nos hace perdernos de la vida…confiar en el Amor como real, es confiar en la vida y desechar las dudas y cuestionamientos que como buscadores nos plantamos en el camino, como experiencia valedera, pero ya hemos tenido bastante de eso…comencemos a ser solo VIVIDORES de la vida, observadores atentos, amadores, confiados entregadores en los brazos del amado UNO.

Mucho está saliendo a la luz. Aún si tus aspectos más oscuros salen disparados…presta atención con calma, abraza la oscuridad y siente realmente que nunca fue lo que pensamos, sino una parte que escondimos profundamente sin observarla  avasallados por los miedos que hoy la tratan de seguir tapando mientras el amor desgarra las vestiduras y nos muestra la desnudez inédita y hermosa de lo que tanto temíamos… ¿eso era el caos?...

¡Bienvenido Maestro cotidiano que nos punza el ego hasta transparentarlo y hacerlo amado!

Es hora de tomarnos un tiempo antes de tomar cualquier decisión. Está en juego más de lo que pensamos, a medida que los velos caen y la consciencia toma y reabsorbe a la “conciencia” individual. No te lleves por normas heredadas…la mayoría ya no es válida .Espera ser guiado desde el interior. Aún si no lo percibes…harás lo correcto si no te precipitas. La consciencia  te abrirá a nuevas reglas de juego.

Solo está el ahora…con su caos generador de cambios y de equilibrio al fin…

Solo el ahora...

Elige la paz…Ama…entrégate…suelta…deja ir…

VIVE!

Tahíta.

Energías que acarician, energías que abofetean - Tahíta


 

Un vendaval de energías nos está llegando con suma intensidad estas últimas semanas. No lo confirmo a través de lecturas o predicciones, sino que las experimento en estos cuerpos a través de los cuales el UNO se manifiesta a tirones a veces y otras, dulcemente, acariciando el alma individual con infinito AMOR.

Antes entraba en pánico más fácilmente, después comencé a tratar de “controlar” esas energías (como si la intensidad de la vida pudiera controlarse!)…más tarde me di cuenta de que en lugar de controlar  tenía que “gestionarlas” como se pueda…y finalmente acepto que  la mayoría de las veces hay que abrirse a como dé lugar…aquietarse lo más que se pueda y aceptar, sin resistencia, respirando hondo, conectarse con la versión nuestra más elevada a la que podamos acceder y emanar la mayor cantidad de AMOR  que podamos, sin restringirlo a determinadas personas u objetos…A TODO.

No siempre lo logro, pero para eso estamos siendo arrasados por estas oleadas que co-creamos en el mismísimo UNO , que “a-cordamos” para tensar esa cuerda del corazón intuitivo y expandirnos fuera de los límites de las energías humanas ya conocidas y un poco desactualizadas.

Y aquí andamos…que la presión sube y nos asusta, que baja y nos permite un respiro, que la cabeza y los músculos duelen , que la tristeza nos apuñala por la espalda y otras veces el exceso de entusiasmo y vitalidad nos estresa…que no podemos dormir o nos dormimos todo, que la angustia aprieta la garganta o el gozo ensancha el corazón…

Y éstos amados templos-cuerpos se reacomodan como pueden.

Es bueno recordar que no somos víctimas de ninguna situación…que cada cosa que llega forma parte del Plan del Alma, y aunque algunos sucesos nos duelan (olas de partidas del plano de amados y mascotas, rupturas, desequilibrios de toda índole)…NADA ES FORTUITO, CASUAL NI DRAMÁTICO.

Solo tenemos que cambiar la perspectiva y verlo desde la esencia en la que somos eternos, infinitos y AMOR…no amados, aunque en nuestros personajes sí lo somos, sino rotundamente AMOR.

No siempre resulta agradable o fácil  éste periplo humano…y es que es un juego temporal que se disfraza de real y eterno, en el cual agotamos energías resistiéndonos a todo lo que llega…en mi caso es a veces difícil el manejo de mi cuerpo físico por las llamadas “enfermedades” que lo agobian…y hasta solía sentirme culpable o menos “espiritual” por cargarlas…pero después me di cuenta de que si las acepté y las estoy transitando es porque el Alma dijo “sí…quiero avanzar de ésta forma, para aprender a…” y allí pongo todo lo que se me va revelando de día en día: miedo, rigidez, aferramiento a los cuerpos y las personas, deseos de que las cosas sean de otro modo, obligaciones provenientes del árbol familiar, etc…etc…etc. Ustedes pueden configurar su propia lista.

Mis herramientas son tratar de reconectarme seguido a LO QUE SOY y mantenerme así cuanto puedo…observarme y estar atenta a las reacciones de los cuerpos, sin culpa ni juicio, solo observarme y dejar que la consciencia se encargue…sentir el dolor o la pena y permitirles estar conmigo hasta que se van, o no…observar la alegría, y saborearla sabiendo que es tan pasajera como el dolor…leer un poquito, no mucho, sentir y sentirme aunque no siempre sea grato, respirar hondo observando, no darle lugar  al miedo en lo posible y si llega: estar en sus  ámbitos hasta que se transforma en compasión y sosiego…o no…y tratar una y otra vez de volver al aquí y ahora saliendo de la mente, sin resistirla…solo entrar y salir grácilmente como un pájaro en vuelo surca todo tipo de cielos, climas y tormentas o serenidades.

Espero que ustedes, que son YO, que son UNO, que somos en unidad el mismo proceso de Vida, estén también convencidos que  Vida somos y que la Vida se acepta con confianza….AUNQUE A VECES DUELA!!!

ME AMO INFINITAMENTE EN USTEDES!!!

Tahíta

domingo, 9 de octubre de 2016

Las formas in-permanentes y la entrega - por Tahíta


 21 de agosto de 2016

Hace unos días, visitando la página Beltaine Cottage, de mi amiga irlandesa Colette, que vive en una finca de permacultura que heredó de sus ancestros en ruinas y convirtió en un paraiso , vi con dolor lo que el cambio climático ha hecho con sus frutales, huertos y demás recursos de la tierra…frutos putrefactos por dentro, plantas secas y otras modificadas que ya no producen o se llenan de pestes. Ella está desolada ya que hace veinte años decidió vivir de esa forma natural confiando en los frutos de la tierra…mas todo lo in-permanente cambia.

Otros  experimentamos  dolencias físicas que nos  limitan o impiden hacer lo que amamos…algunos hemos atravesado o atravesaremos por el trance de dejar ir a un ser amado, o a un trabajo, un amor, un amigo, una fortuna, un animal o una planta que ha cumplido su ciclo, le guste a nuestro personaje humano o no…y eso nos acerca a  la lección de la aceptación, no solo del concepto  intelectual sino a la más cruda y real, la aceptación de todo lo que se presenta.

Muchas veces la aceptación no alcanza, o no podemos practicarla porque la impotencia de nuestro ego, disfrazando de amor el apego a las formas, nos ciega de ver la asombrosa perfección de la escena creada…nos parezca cruda o no, injusta o no, bella o dolorosa. Si vieran las posturas físicas que debo asumir muchas veces para escribir, sabrían que lo que les comparto, lo hago desde la experimentación de cuánto se resiste el yo a perder juventud, salud, posibilidades, etc…y encima, debemos cargar con las apreciaciones poco compasivas de quienes creen saberlo todo que escriben artículos como…”si estás enfermo, algo estás haciendo mal”…o “el cuerpo refleja el alma” Nadie lo sabe…nadie puede saber sobre la misión de un alma. Ni qué decir de quienes pretenden que no vivamos un duelo cuando la forma física de un amado se desintegra, o cuando toda una cosecha se pierde. Sería mejor guardar un compasivo silencio…pues aunque sepamos que todo es como tiene que ser y que no hay error en la trama, como humanos fragmentados la comprensión y el amor nos deberían llevar a no emitir juicios ni negativos, ni positivos, solo acompañar  el momento, a corazón abierto y comenzando a transitar…LA ENTREGA. La nuestra y la de los procesos que vemos deshacerse a nuestro alrededor.

Entrega no es resignación…aunque si estás resignado, puedes entregarlo también. En la resignación nos sentimos abrumados y abatidos, en la entrega, nos abrimos con total fe a dejarlo todo en manos del Espíritu sabiendo que él o la Vida o como le llames, va a dirigirlo, como siempre lo hace, sin que tengamos que angustiarnos y recargar nuestra mente con tareas ciclópeas.

Hace  mucho, en este tiempo lineal, que tendríamos que haber decidido  soltar la carga en sus manos…aligerarnos…porque en realidad, la Vida es un misterio insondable para la mente, y nada sabemos, por más que lo supongamos o nos hayan programado con creencias, de qué se trata todo…tal vez por eso, escribo tan poco, y es que cuando más se transita, menos quiere uno sembrar en otras mentes individuales lo que solo es una creencia…lo único que no es creencia es lo que nos llega por experimentación, y aún así, la mente lo interpreta como puede.

Por eso, solo nos queda ante tanto aparente caos del clima, de las energías, de las emociones, pensamientos sensaciones, etc…tomar el lugar del niño asombrado que nada sabe y entregarnos a la corriente eterna que por intuición percibimos como  fuente de toda certeza. Esa entrega,  nos puede conducir a abandonarnos a energías renovadoras que saben seguramente el propósito y destino de la existencia de cuanto percibimos y de lo que no percibimos.

La entrega necesita inexorablemente de FE y esa fe no siempre se basa en creencias, puede ser solo un soplo divino que nos roza el alma y nos apacigua, como los brazos maternos lo hacían al llegar a ésta realidad. No digo que la entrega sea fácil…digo que en este ahora es la puerta que elijo más habitualmente trasponer, cuando puedo,  para experimentar paz, alivio aún en la confusión y liviandad de cargas.

Todo depende de lo que concibas más allá de ésta dualidad. Nadie puede entregarse por ti…nadie. Y aunque caminos como el advaita diga que en realidad no hay un yo para entregar, mientras experimentemos esta vida en cuerpos individuales, pasajeros sí, pero por el momento reales a nuestra experimentación, deberemos elegir una y otra vez si soltarnos a la corriente Una aún sin nada saber, o resistirnos a ella creándonos  sufrimiento e impotencia.

Observemos cuan dulcemente todo en la naturaleza se entrega momento a momento a la disolución continua de lo que parece tan duradero…y hagamos la mejor elección que podamos.

Una de ellas, es entregarlo todo, sintiendo verdaderamente que es la opción presente que más nos unifica con la corriente en la que nos percibimos inmersos.

No se trata de entregarnos a “algo o alguien”…solo entregarnos a LO QUE ES…sea lo que sea.

Todo está relacionado…

SOLO EL AMOR ES REAL…

Y SI NO LO CREES O SIENTES…IGUAL PRUEBA ENTREGARLO

Tahíta

YA ESTAMOS EN EL HOGAR - Tahíta


Muchos creen que morir es volver al hogar… y se nos habla de la nostalgia del hogar y hasta  yo les sugiero mensajes desde el hogar.

Es pertinente entonces re-cordar que NUNCA HEMOS DEJADO EL HOGAR.

El Hogar es el estado de consciencia en el que siempre estamos, aunque nuestra aparente desatención e inconsciencia se encarga de nublarlo…es como estar en nuestra casa pero permanecer tan distraídos con nuestro ordenador  o la trama de una película que por un momento nos situamos allí y no en donde realmente tenemos el cuerpo físico, mental y emocional.

Lo mismo ocurre con el Alma…su Hogar es un estado de consciencia del cual nunca hemos sido sacados…pero al que no accedemos por estar distraídos en otros de vibración menor, en los que opera el ego. Esto también es aprendizaje.

Solo recordemos que siempre estamos en el Hogar, proyectando nuestro personaje humano distraídamente…tal vez ese darnos cuenta nos lleve a reconectar con todas las señales que están constantemente a nuestra disposición, porque no hemos sido eyectados de él por ninguna clase de pecado…el haber aceptado experimentarnos en la dualidad es valorado, honrado y reconocido en ese Hogar…solo tenemos que tenerlo PRESENTE…porque no necesitamos dejar la encarnación para estar en el Hogar…Percibe…Siente…Escucha…

ESTÁS EN EL HOGAR ETERNAMENTE

Tahíta

EL DOLOR Y SU DON - Tahíta


Estos días de dolor intenso reafirman y confirman el don oculto que cada dolor  otorga a la vida. Claro que no es agradable, y que ninguno de nuestros personajes humanos ha elegido el dolor para evolucionar, y mucho menos el sufrimiento…pero sí  lo ha hecho nuestra Alma, y a ella va todo el agradecimiento por ese portal a lo más profundo de lo que SOMOS que ha abierto, sin consultar al ego.

Y es que ese acuerdo de aprendizaje se realiza antes de cada encarnación y en plena consciencia, trazando los mapas y caminos que más nos liberen y equilibren, y  podemos decir sin dudar que siempre el plan del alma es perfecto, está en nosotros elegir cómo lo vamos a transitar, si con resistencia e ira, con enfado, negación, resignación, más sufrimiento, o si podemos observarlo como un don de sanación extraordinario. Les dejo mi experiencia de estos momentos…cada vez más imbuidos  de gratitud, amor y aceptación…

Mi columna vertebral ha sido el principal tema a trabajar desde que nací en éste personaje…y los métodos de sanarla  o al menos aliviar el dolor  fueron cambiando de mi infancia a mi adolescencia y a la edad madura. Cuento en éste momento con un fisioterapeuta, quiróprata y  hermano espiritual que la va moviendo, reacomodando y haciendo duros “racks” cuando lo considera necesario. La semana pasada advirtió una especie de “joroba” en mis dorsales y  una costilla que se abre hacia afuera desde una vértebra  afectada oprimiendo  mis músculos torácicos, además claro de mis cervicales que  se posturan de forma muy particular desde que nací… Así que decidió evitar ese impedimento de apertura de mi tórax e hizo ese “crack”.

Lo realizó muy bien…pero el dolor se movió completamente al lado izquierdo de mis cervicales y baja hasta los dedos de mi mano izquierda de una forma muy intensa impidiéndome los primeros días incluso dormir…menos escribir en el ordenador, ni realizar tareas e incluso doliendo tremendamente en posición de descanso. Después de dos días me aplicó una sesión de acupuntura asegurando lo que yo ya sabía: todo reacomodamiento provoca re acomodamientos en cadena, a nivel físico, mental y emocional…también espiritual.

Decidí aceptar, abrazar, no esconder y asumir el dolor en todo su proceso. Al principio fueron solo palabras ya que buscaba mil posturas o maneras de que no doliera. Mientras me reconectaba con el Espíritu Santo buscando guía y Luz. Decidí no quedarme en cama si no levantarme y realizar más lentamente y con total consciencia las tareas de la casa, y con amor y gratitud, no evitando el dolor. Cada vez que aparecía el dolor, y aún hoy, cuando reaparece, sigo con lo que estoy haciendo diciéndome:”Es sanación…Gracias amado Espíritu”…entonces pongo toda mi consciencia en el punto de mayor dolor sintiéndolo y diciéndole al Espíritu…”Envíalo todo…envía todo, que lo acepto”. Luego permanezco en silencio sintiendo completamente el dolor pero atendiendo la tarea en la que estoy…hasta que el dolor mengua y  muchas veces cesa. De a ratos reaparece y sin apartarme de lo que hago, repito con gratitud y sentimiento lo mismo.

De ese modo, tras algunos días, unos durmiendo por las noches, otros repitiendo el “experienciar” el dolor durante  varias veces y en el día también, noto que todo se va desplazando cada vez a un área de menos dolor y de mayor paz y beatitud. En éste caso ya puedo escribir en la pequeña Netbook de mi hijo apoyada en la silla, sin que el brazo duela…cosa que hasta ayer era un sueño.

Aceptar y no huir del dolor es un portal de sanación mayor el que imaginamos, por más que muchos me digan que no es necesario ya sufrir, y que yo misma se los haya dicho…y es que no comprendemos que el ego cree que puede manejar la Vida y decidir, cuando en realidad el Alma traza un plan perfecto, en el que casi siempre está incluido el dolor, para que despertemos a la sanación y esa, puede ser vivida por el ego como sufrimiento, aunque el Alma este gozosa de su triunfal plan…pues ese, siempre se cumple, ahora, o ahora, o ahora…en la línea ficticia del tiempo lineal.

Lo más maravilloso es que  desde mi anterior Noche del Alma, no podía ya llorar. Después del “crack” en mis dorsales no  solo puedo caminar con los hombros hacia atrás, aún con dolor, como hace mucho no podía, sino que se ha abierto mi chakra cardíaco y mis órganos digestivos se han descomprimido, por lo que he sentido, primero oleadas de ansiedad y emociones encontradas que confluyeron en un estado de paz y aceptación muy particular, y luego, noto que respiro profundamente sin limitaciones y que mi estómago y mi colon se reequilibran día a día…TODO ESTABA RELACIONADO…todo respondía a un bloqueo emocional en las dorsales que con el “crack” sacó la sombra fuera para ser sanada y TODO PERFECTO. Trabajé con mis antepasados, lloré, agradecí y los despedí dejando en claro que no cargaría con sus cuentas pendientes sino que ellas sanarían a través de mi consciencia.

En éste momento vuelve el dolor intenso en el brazo…no le temo. Sé el proceso, aunque lleve tiempo. No huir del dolor como mensajero…aceptar su don de sanación, agradecer y bendecir el plan del Alma y permanecer consciente de que todo se trata de SANAR…aunque duela…es el recordatorio de que la elección la hacemos desde el Ser Interno, no desde el ego que puede tomarlo como sufrimiento, o apartarse del camino para que el proceso se realice, DE MANERA PERFECTA

GRACIAS!!!

Tahíta