jueves, 26 de mayo de 2016

El viento y la distancia

Muchos piensan que quienes están conscientemente  haciendo un cambio de paradigma y  a expandiendo su consciencia  tienen sus mentes  ocupadas solo por  pensamientos positivos, o se hacen a la idea de que quienes son  instructores o escritores de libros espirituales o de autoestima, lo han superado todo y  no están nunca descontentos, enfadados, inseguros o tristes.

Es un gran alivio saber que no es así. Que mientras estamos en ésta densidad y en éstos cuerpos, provistos de una mente dual y de emociones reactivas, el juego se llama “sostente y recupera el equilibrio”.

Por supuesto, en un mundo de pares de opuestos, tenemos que estar constantemente sosteniéndonos entre ellos y recobrando el equilibrio. Es el movimiento de la vida en la dualidad, y es el escenario de nuestros aprendizajes

Los pensamientos positivos y negativos son las dos caras de la moneda de la mente. Y muy a menudo, el crítico interior emite un aluvión de pensamientos negativos, a pesar de los esfuerzos conscientes para pensar positivamente.

Lo que es importante entender es que ninguno de estos pensamientos nos definen, no nos hacen mejores o peores, no son  un retrato de lo que SOMOS. Ellos surgen espontáneamente en el juego de la dualidad y ambos se necesitan  para  mantener el juego.

 Imagínenselos como ráfagas de viento entre los árboles, equilibrando el flujo de negativo a positivo y viceversa.

La comprensión de esta realidad paradójica nos torna la mente más flexible y nos permite fluir con la inevitable corriente del cambio.

A medida que desarrollamos  esta flexibilidad mental, descubriremos una  “distancia” que surge entre nuestros pensamientos y el sentido de lo que somos. Esta distancia hace que reconozcamos a los pensamientos solo como una función de la mente, no como nuestra esencia.

Cuando creemos que nuestros pensamientos reflejan lo que somos, la lucha entre positivo y negativo comienza. Pero cuando percibimos este flujo de ida y vuelta como una danza, la guerra llega a su fin.

Aunque nunca lo hayamos considerado, el cambio se basa en la danza entre positivo y negativo. Si podemos percibirlo como una danza, ya no hay guerra entre los dos.

Hay aceptación…aceptación de que ambas corrientes se complementan, aceptación de que no fallamos por  permitir el paso de una corriente de pensamientos negativos, aceptación de que los pensamientos no nos definen en el SER (soy bueno, soy malo) aceptación de que el juego de aprendizaje no sería posible si una de ellas faltara, aceptación de que incondicionalmente, Todo Es como  tiene que ser.

No importa lo que nos hayan dicho al respecto, ni las creencias que nos llevan a vernos y ver  la experiencia como deficiente, la aceptación de ésta danza entre positivo y negativo  puede hacer que la  vivamos en paz y alegría, sin pretensiones controladoras…solo fluyendo con el viento del cambio entre la sorpresiva sonoridad del momento.

 

EN ESA DANZA CONTINUA LOS ABRAZO!

Tahíta

LO QUE SEMBRARON Y SEMBRAMOS EN EL INCONSCIENTE

La mente inconsciente parece ser la de un tocadiscos cargado de programas de conducta, todos listos para usarse tan pronto como aparezcan las señales adecuadas. Entonces cualquier cosa que sucede  puede apretar determinado botón y eso las hace resurgir de la sombra

Bruce Lipton nos dice…

¿Cuántos gritos y discusiones hay que darle al tocadiscos para cambiar la lista de reproducción cuando no nos gusta la canción que está sonando? En mi época de estudiante vi a muchos compañeros borrachos que maldecían en vano y le daban patadas a la máquina cuando no sonaba la canción que ellos querían. Del mismo modo, debemos darnos cuenta de que, sin importar los gritos o las patadas que dé la mente consciente, no podremos cambiar los “discos” de comportamientos almacenados en el subconsciente. Una vez que comprendamos lo inútil que resulta esa táctica, podemos dejar de enmarañarnos en una batalla perdida con el subconsciente y utilizar una forma más serena de reprogramarlo. Enredarse en una batalla con el subconsciente es tan inútil como pegarle patadas al tocadiscos con la esperanza de que cambie la canción.

Nos resulta difícil dejar de luchar contra el inconsciente, porque nos han  sembrado tantos programas acerca de lo admirable de la fuerza de voluntad, y de “luchar”, que no nos damos cuenta de que en éste caso es totalmente desacertado. Nosotros tenemos esos programas inconscientes  grabados en las células, y ellas se ven obligadas a seguirlos, por eso es una lucha, sin posibilidades de triunfo, que entablamos entre estas programaciones sembradas y nuestra  fuerza de voluntad.

Toda ésta lucha, resistencia y tensión deriva en que nos enfermemos neurológicamente.

Luego circulamos por cantidad de médicos o terapias, remedios y todo cuanto se nos presente,  para salir de esas áreas de dolor. De todos ellos, los más efectivos son los  métodos en que se nos invita e introduce en la “caja de pandora” del inconsciente para bucear en él, reconocer los programas sacándolos de la oscuridad a la luz…y así desmantelar o atenuar su influencia.

Se trata de un conocimiento muy antiguo que algunos terapeutas están rescatando  y poniendo en primer plano para  sanarnos. Mas no olvidemos lo principal. Sembremos mejor…y a consciencia a partir de que comenzamos a transitar éstos caminos de cura, en los que “nadie” nos cura.  NADIE SALVO NOSOTROS…el terapeuta, cuando es necesario, solo ha  “desempolvado” una sabiduría muy antigua y la ha adecuado nuestra época, para ofrecernos herramientas que  entreabran esa gran caja.

¿No sería mucho más fácil que cada uno de nosotros hubiéramos  sido educados para desarrollar todo nuestro potencial armoniosamente sin éstas programaciones?. Por supuesto. Entonces además de trabajar muy profundamente para deshacernos de ellas, y liberar a nuestro árbol genealógico, comencemos a ser un manantial del cual  vertamos en las generaciones de jóvenes y niños que nos rodean el conocimiento del daño que ellas causan y estemos muy atentos a lo que sembramos en la mente subconsciente de cada ser, desde temprana edad.

De eso se trata nuestro trabajo como seres despertando de sus potencialidades: desprogramarnos de lo viejo, de lo limitante,  para poder volar en las  alas de las  infinitas posibilidades  y dones a desempolvar.

No olviden  el postulado de un Curso de Milagros…SOY DIOS Y NADA HAY FUERA DE MÍ.

Por lo tanto, si lo que nos rodea, es mi reflejo… como co-creador :CAMBIO …Y CAMBIA EL REFLEJO.

Les invito siempre a ser el cambio. Sin luchas, sin resistencias…CON CONSCIENCIA

NADA FUERA NUESTRO PUEDE SER CAMBIADO SALVO DESDE NUESTRO INTERIOR

Un abrazo desde el corazón.

Tahíta